Hace 3 meses que Mañueco presentó sus acuerdos con Vox por los que se
reestructuraba la Junta de Castilla y León. Sin aparente sentido del ridículo, crean una
Consejería de “desregulación” -con competencias en materia de racionalización y
simplificación de los procedimientos administrativos-, al tiempo que reparten las
competencias de tal forma que logran que un mismo procedimiento pueda depender de
hasta 3 Consejerías distintas. En CGT los llamamos los acuerdos del método curly: porque
rizan el rizo.
Así que, establecidas estas premisas, nos vemos en la obligación de recordar a quienes
se han puesto al frente de Castilla y León, lo siguiente:
Que tienen la obligación -que ellos mismos se han dado- de modificar, en el plazo de 6
meses, las rpts para adaptarlas a las nuevas estructuras, y de cumplir las sentencias
derivadas de los recursos presentados, única y exclusivamente por CGT, que les
mandata eliminar la libre designación y el concurso específico como forma de provisión
de muchos puestos de trabajo.
Que a continuación deberán convocar un concurso, que no puede ser otro que el abierto
y permanente. Existe desde hace años la legislación que ampara la convocatoria del
concurso abierto y permanente para el personal funcionario, y las excusas las agotaron
todas al ser tan diligentes, que el último concurso de méritos fue tramitado y resuelto en un
plazo inferior a 6 meses.
Es criterio reiterado de CGT, que la inejecución sistemática del concurso abierto y
permanente no es casual. El concurso constituye el único cauce objetivo, reglado y ajeno a
cualquier discrecionalidad política para que el personal funcionario acceda a un puesto de
trabajo, promocione o se traslade de localidad. Su bloqueo deja como única vía de
movilidad efectiva los nombramientos por libre designación y las comisiones de servicio
que, siendo legales, están sujetos a un margen de apreciación tan subjetivo que impide a
las empleadas y empleados públicos el ejercicio de las funciones o cargos con la lealtad, la
imparcialidad y la objetividad necesarias para defender los intereses generales.
CGT defenderá y reivindicará, en todos los ámbitos que sean necesarios, que el próximo
concurso sea abierto y permanente y que se convoque lo antes posible. Los derechos del
personal funcionario no pueden estar supeditados a los objetivos políticos.CGT informa_ EL MÉTODO CURLY